Allá ibamos las seis magnificas, orgullo
de nuestras madres, con nuestros coches de capota en ristre, preparadas para
lucha. Piratas y princesas, leonas de melena al viento. ¡A ocupar la calle mis
valientes!
La primera por la izquierda, Sole, con su
sombrero francés y su muñeca de porcelana que abría y cerraba los ojos.No le
iban mucho los estudios, al decir de las monjas se preocupaba demasiado por la
imagen. ¡Tonterias! Lo que ocurria es que era demasiado brillante, para aquel
oscuro cuchitril. Este tema me irrita, la despreciaban e intentaron reducirla,
encorsetarla. No lo consiguieron y se nos hizo artista. Ahora dirige un museo
de renombre.
Las gemelas igualitas, siempre
han vivido juntas. Han viajado por todo el mundo igual que las famosas
exploradoras del XIX que tanto admiraban. Sí , sí.. estudiaron Ingenieria
de montes y caminos y puertos y puentes y bosques y prados . Viven en Africa,
en Mozanbique creo que estaban la última vez que me escribieron.
Estas no tuvieron tantos problemas eran dos, dos siempre son más
fuertes… Ahora que recuerdo cuando dijeron lo de ingeniería hubo más que
palabras en su casa… y jajaja tomaron medidas drásticas: hasta hicieron una
huelga de hambre. ¡Cómo eran ese par de dos!
Nuestra Maribel siempre con el pelo suelto,
como decíamos entonces, tuvo tantos enamorados, novios y amantes que nadie
hubiese dicho que se iba a quedar soltera. Si existiese la figura de Don
Juan Tenorio femenino , ella sería la inspiradora. ¡Qué líos teníamos
siempre con sus aventuras amorosas! Entreteníamos a uno para que le diese
tiempo de despedir al otro, la cubríamos ante la familia… Por supuesto la
pusieron verde. Hombres y mujeres,todos la criticaban, de puta para
arriba…pero que culpa tenía ella de ser tan atractiva… Le encantaba su
cochecito de capota. Estoy segura de que todavía lo conserva. Ahora
trabaja en una maternidad, un hospital infantil. Ella dice que los niños
se le dan genial. ¿Sería ese el secreto de sus éxitos amorosos?
Luisita, la flaca, siempre
comiendo como una lima para ver si le crecían las tetas y nada. Su madre le
decía que con la pinta de espingarda que tenía no iba a encontrar marido. Tanto
repetírselo se lo creyó y no se atrevía a hablar con los chicos que la llamaban
nadadora: nada por detrás, nada por delante. Maribel que era era su íntima, la
protegía y la ayudaba. Y no lo debió hacer tan mal porque Luisita se casó con
un tipo para él que lo de las nadadoras no era lo más importante. Es directiva
de una multinacional del automóvil. Tiene un montón de hombres bajo su mando
¡Quien se lo iba a decir!
Y yo, siempre un
poco por detrás, un poco escondida, como en la fotografía…. Ya veis, aquí
estoy arreglando muñecas y contando historias. Mis pobres muñecas rotas
que un día tuvieron sueños y deseos … piratas o princesas, leonas de melena al
viento, todas exploradoras de mundos desconocidos. Las trataron mal en casa o
en el colegio o en la calle, les pusieron mil obstáculos, les quisieron decir
quienes eran y para que servían. Algunas se lo creyeron, otras se rebelaron y
dejaron la piel en el camino pero también están las que llegaron y triunfaron
Por ellas, por todas ellas, levanto mi copa cada noche.

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