Circo Jamaica. El
mayor espectaculo del mundo. Sesión de noche. Ella mira por la rendija del
telón. La luz de la pista ilumina débilmente la trastienda donde espera. Siente
la humedad polvorienta de la tierra apisonada a través de las bailarinas de
raso. Sus piernas enfundadas en medias de espuma dorada tiemblan nerviosas. Una
toalla que huele a linimento y a resina le cubre el breve maillot naranja. Al
jefe le gusta que se ponga un moño bien tirante pero hoy lleva el pelo suelto.
No ha podido peinarse. Se masajea el hombro izquierdo y lo sacude para relajarlo.
Un gesto de dolor le cruza el rostro. El jefe de pista pronuncia su nombre. Se
oyen los aplausos. El trapecio la espera. Redoble de tambor mortal.
