viernes, 1 de julio de 2011

LA SOMBRA


Relegamos a la Sombra todo eso que no nos gusta de nosotros mismos, lo que no cuadra con la imagen correcta. Los ignoramos, tratamos de suprimirlos, de aplastarlos, pero esos contenidos rechazados no desaparecen. Estan alerta y al menor descuido vuelven revolucionados, tenaces, dispuestos a ganar la batalla y la guerra. Y volvemos a a intentar doblegarla y oprimirla y… todo el proceso vuelve a empezar porque uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad.

Abandona la lucha. Dejate de batallas y conoce tu sombra.
Porque en el envés de las cosas hallarás oro molido, porque no existe luz sin que exista oscuridad. Porque la sombra también es instintos y reacciones adecuadas y percepciones fieles a la realidad e impulsos creadores…
Porque la sombra puede ser la amiga con la que necesitas entenderte, a veces cediendo, a veces resistiendo, a veces mostrando amor. La sombra se hace hostil sólo cuando es desdeñada.
Obsérvala cuando emerge rabiosa y cálmala, espíala en las acusaciones, en las envidias. Cruza al otro lado del espejo y mírala con atención y aprende a quererla como a una niña traviesa. Ríete con ella de tus defectos y de tus virtudes porque son caras de una misma moneda. Enseñala al mundo, nadie se va a asustar…por el contrario, se reconocerán en tu espejo.

Muestra tu sombra con humor, con honestidad, con humanidad y con hamor
Y entonces se producirá el milagro. La sombra te hablará con el lenguaje de la inspiración y tus actos se vitalizarán y el espiritú penetrará en tu palabra.