El comportamiento
malo o bueno es algo secundario.
Cualquier cosa que
hagas, ámate a ti mismo por el mero hecho de hacerla.
Cualquier cosa que
pienses, ámate por pensarla.
El amor es la única
dimensión que debe ser modificada.
No tiene sentido
preocuparse o plantearse interrogantes acerca de condiciones espirituales
peores o mejores.
Sé libre en tu
cabeza, actúa desde tu amor, y haz lo que realmente te siente bien. No hay
acción alguna que sea siempre correcta o errada: el único factor verdadero es
el amor con el cual actúas.
Ama tanto como
puedas desde donde sea que estés.
Puedes no estar
dispuesto a amar lo que sientes o ves, puedes no ser capaz de convencerte de
que te sea posible amarlo. Pero, decide amarlo. Di en voz alta que lo amas, aun
si no lo crees, y di: Me amo a mí mismo por odiar esto. Ámalo tal cual es.
